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La estética de las cicatrices. Doris Salcedo. Shibulek

Una de las cuestiones más difíciles del arte contemporáneo, derivada de su relación con la autonomía, reside en algo tan simple como el montaje y desmontaje de las instalaciones: su límite, su continuidad, su permanencia fuera de la acción en vivo, lejos de su puesta en escena, lejos del lugar en el que se ubicaron. ¿Nos seguirán hablando sus piezas embaladas y apiladas en almacenes, o quedarán sometidas a un opaco silencio que las desarticule? ¿Volverán a decirnos algo fuera de su actual emplazamiento? ¿Lo harán o quedarán engullidas en su arquitectura inicial? He aquí la importancia por parte del artista contemporáneo de contemplar ese aspecto, más allá de la cresta del impacto de su primera exhibición, o de su primera oleada. Antes de la expansión de las instalaciones, el arte hacía gala de la portabilidad, aunque de paso complicara su resistencia ante el fetichismo y la masificación, y redujera claramente sus posibilidades de fundirse con el espectador, con la vida ...

Hace mucho que te quiero. Philippe Claudel. 2008

Quién no ha soñado despierto con dar abiertamente los primeros pasos después de un trauma, su curso lento, lejos de la histeria, del rencor profundo, del autoengaño, de la obsesión... Lejos del olvido y la redención. Quién no se ha extrañado con que ese sueño apareciera encajado en el paso lento de algunos seres conocidos, o en uno mismo, todos pacientes, silenciosos y discretos, aunque fuera sin focos que lo quemen todo con su exagerada y luminosa luz, aunque fuera despacio, en silencio, pasando por los intervalos de penumbra. A decir verdad, puede haber muchos territorios de verdades, pero también hay certezas que se toman en su justo punto de emergencia, y que caen libremente con su peso por la pendiente de la experiencia, hasta el instante de elección que la continuidad de la vida exige. Probablemente es así como el tiempo sortea los traumas, sin enterrarlos, reproducirlos ni monumentalizarlos, sino más bien pasando a través de sus estrecheces. Por supuesto, el engranaje de e...

Olivier Anicet. Du côté de chez toi? Wandergalerie, 2008

Parpadeo de colores El universo del artista parisino de origen afrocaribeño Olivier Anicet se nutre de la cultura hip-hop, y se envuelve y desenvuelve en el escenario de la vida urbana. Sus instantáneas de la vida cotidiana coquetean con los signos contemporáneos, y sugieren encuentros mágicos con toda una nube de personajes, entre los cuales se incluyen la propia palabra, el texto, algunos divertidos animales de apariencia mitológica y diversos símbolos de la ciudad, como las notas musicales. Según el artista, en su trabajo se pone precisamente en juego esa parte importante de nuestras vidas diarias que se disputa en la ciudad, y la posibilidad de lanzar cabos a otras culturas y a otros seres que habitan en ella. El reto es superar el lado oculto de la intimidad urbana. Así que, sobrepasando el diseño y la ilustración convencionales, las obras de Olivier Anicet adquieren una importante densidad y consistencia gracias a los materiales y a los soportes que utiliza e...

ARTHOSTAL. Hospitalidad de arte

La palabra huésped muestra una gran riqueza y extensión: del latín hosti (‘peregrino’, ‘extranjero’), alcanza el inglés ghost (‘fantasma’) y el alemán gast (‘invitado’), todos ellos seres en tránsito que invocan la relación con las puertas ( ostium ) de la ciudad, el recinto. Desde siempre, a los ojos de la ciudad, se ha temido a los visitantes, considerados hostiles, pero también se les ha esperado como amigos liberadores, como gentes con las que intercambiar los regalos de su modesto equipaje cultural, las bondades de extramuros que transportan con ellos. Hosti tiene hoy la rica ambivalencia de quien nos puede proporcionar una cultura potencialmente renovadora, externa a nuestro domus o domicilio (lugar de dominio, dóminus , recinto de doma y domesticación), y compensar su amenaza a la ciudad con un regalo que nos salve de nuestras propias amenazas intramuros, sentidas en nuestra propia casa, en nosotros mismos. De hecho, estar sometido a un hábito, a un habitar, es lo opuesto a v...

FRANCESC TORRES

OSCURA ES LA HABITACIÓN DONDE DORMIMOS [1] Según Francesc Torres, vivimos una amnesia histórica tan oscura como la de una tumba. Muy poca gente tiene interés en saber más, en un país cuya historia parece que hubiera empezado en el momento de la Transición, en los años 1970-1980. Un bloqueo impide afrontar emocionalmente el tiempo anterior al franquismo y a la posguerra, aunque al final todos seamos consecuencia inevitable de ese pasado. Este tema viene como anillo al dedo a la obra de un artista casi desconocido en nuestro país (el suyo): una obra que se compromete en los problemas de la memoria y del presente, en los episodios críticos de la historia y en las tensiones del paso del tiempo y la fragilidad del recuerdo. El recuerdo es muy difícil, y la memoria muy frágil, tanto cuando se paraliza con el bloqueo de tabués políticos, psicológicos o emocionales, como cuando se impone el olvido con la urgencia de la velocidad y de lo novedoso. Huelga decir cuán importante es aquí el comp...

Bab’Aziz, Nacer Khemir (2006)

Bab’Aziz es la tercera película de Nacer Khermir, director tunecino prácticamente desconocido. Según sus palabras, en ella se muestra una cara «limpia» del Islam, un rostro más amable y cercano que el del fundamentalismo. A su juicio, frente a la filosofía sufí, la violencia no aporta nada al Islam, más bien lo desvirtúa y niega uno de los componentes esenciales de la herencia religiosa de su tradición: la espiritualidad, el tiempo y la sabiduría mística que llenan una cultura de raíces muy antiguas. Dice un proverbio sufí que hay tantas maneras de llegar a Dios «como seres humanos sobre la Tierra». La película restablece un simbólico diálogo entre dos mundos entorpecido inútilmente por fundamentalistas de todo tipo: «El fundamentalismo y el radicalismo no representan al Islam, de la misma forma que la Inquisición no representa a Occidente». La película toma elementos de la vida de Ebrahim Adham, místico persa que vivió en Irán en el siglo XI, y sus protagonistas inmedia...

Baobab. Enrique Mestre-Jaime (hoja de sala en la galería ADN, Barcelona, 2006)

Arroyo de tierra África es el continente primigenio. Y su espacio es una puerta abierta a las culturas ancestrales que saben del enigma y del destino de la humanidad. El continente originario vive una espiritualidad cálida y húmeda que hunde sus raíces en tierras vigorosas como las de Mauritania, Malí o Níger, por ejemplo, y que extiende sus signos y sus impresionantes colores en la cuenca de desiertos y de milagrosos oasis. Enrique Mestre-Jaime nos presenta en esta ocasión una experiencia geosensitiva en forma de viaje iniciático: una navegación a bordo de barcos que parecen surgir de la arcilla misma de las tierras africanas, y que nos guían hasta el telón de fondo de las estrellas, transportados por salpicaduras de vida y de luz. En este viaje de texturas arenosas y doradas nos vemos reflejados en la silueta de ciudades y mezquitas que parecen nuestras sombras, y cuya espiritualidad traza una línea imaginaria que va desde el barro de la arquitectura modelada con las manos hasta l...