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Ficciones deleuzianas, o hay más flores en el jardín

«Cos sense òrgans: el gest filosòfic de Gilles Deleuze», José Luis Pardo. Antes de que acabe el verano, quería dejar caer un comentario sobre unas jornadas a las que asistí el pasado mes de julio en el contexto de las actividades del MACBA. Hablamos de un ciclo de conferencias a cargo de uno de los más reconocidos analistas de la obra de Gilles Deleuze en este país: Jose Luis Pardo. Las jornadas se centraban en la obra de este pensador al que muchos debemos una parte de nuestro pequeño itinerario filosófico, y del que hemos adquirido ciertas orientaciones en diversos temas filosóficos de mayor o menor calado. En cuatro sesiones, llenas de erudición y de conocimientos sobre un autor difícil, de no pocas derivaciones complejas, y polémico en relación con en el mundo académico de la Filosofía, la Psicología, la Estética y la Política contemporáneas, se deslizó la filosofía de un autor cuyas lecturas de las grandes figuras del pensamiento occidental son, a su vez, «relevos» a la vez trans...

El norte del Transeunte, el suelo de nuestra memoria

Ya hace tiempo que quería presentar aquí las iniciativas ensayísticas de un gran amigo de años, con quien he podido trabajar de cerca y a quien debo un gran trecho en edición, corrección y diálogo. En ese trayecto que va desde la colaboración juntos hasta el presente cotidiano, he descubierto grandes momentos vividos, tanto en lo profesional como en lo literario, tanto en lo cultural como en lo didáctico, aspectos que, a pesar de la deforestación actual, muchos como él todavía cultivan y defienden. Este amigo es un enamorado de la poesía y de los viajes, además de un apasionado del arte, analista curioso de las nuevas y de las antiguas perspectivas del libro, conversador vocacional, ensayista callado, traductor erudito, amigo incondicional de la bibliografía e incondicional paseante de las culturas de la Europa central y oriental. Él no lo suele decir, pero es uno de los intermediarios más importantes y comprometidos, en el Estado español, de las culturas de los países del...

LATITUD DE UN ABRAZO

Cruzar un ancho bloque de agua no para saltar obstáculos, sino para entregarse a la velocidad irresistible de un pasajero en los segundos. La suerte me brinda la forma de colgarme en su cola de iguana y superar toda una cadena de caídas en atardeceres, uno tras otro, pasando de meridiano en meridiano, para atravesar la noche sorprendido con un sol rojo casi permanente que me deslumbra hora tras hora. En la esquina del giro terrestre soy vencido como ya esperaba, y allí me sorprende una temprana noche de oscuras y tupidas cortinas de hotel en ese silencio ensordecedor de aterrizaje en tierra incógnita, de bienvenida simplemente cortés. Es un día largo previo a una mañana corta en un vuelo rasante sobre un paisaje jaspeado de manchas doradas de palma y de vegetación rizada y de charcos azules espesos, antes de dejarnos caer en otro día de humedad trigueña, bronceada, de calor, cuerpos doblados, asfalto roto, basura seca. Madera, portal y...

Un cuento de niños a mayores

Al amanecer un cuento, niña, que la vida se puede bailar tranquila cuando se abre todo, que los pasos suenan bien cuando ni fuertes ni mudos se camina sobre sí mismo. Que la luz y el cuento, niña, brillan como estrellas en la noche infinita, enredados en las sábanas dulces del tiempo que las mira, tutelados por el saber que asoma en sus penumbras. Aprende, que niños en sus brazos somos todos. Ahora, al amanecer, cielo un cuento inundado de visión, mucha luz regalada sin pensarlo demasiado a los guardianes de los cofres de los templos en que se esconden cautivos nuestros sueños. Al amanecer, un cuento, niña, vamos a escribirlo en el aire con un beso, tal vez así les llegue el eco a los mayores, lejos. Un cuento, para ver la luz repuesta en sus rincones y la ilusión tejida en medio, porque los sueños, aunque sueños, se cruzan con su cuerpo y se desplazan en el tiempo.

Grup d'Estètica i Política segle XXI

Nuevo Libro Tengo el gusto de informaros de la reciente publicación del primer libro del Gep21. En él aparecen recogidas las conferencias realizadas por el grupo en Terrassa, en 2008, condensadas en una recopilación de artículos de pensadores contemporáneos como Zizek, Cacciari, Esposito, Harvey, Agamben, Baumann y Vattimo. Éste es el sumario: Espero que os guste... es la primera entrega de una serie que continuará próximamente. Podéis descargarlo en vuestro ordenador (en formato pdf) en la siguiente dirección: http://gep21.files.wordpress.com/2010/03/gep21-llibre-xerrades-2008-web.pdf http://gep21.wordpress.com/2010/03/04/nou-llibre-de-gep21/ o también comprarlo en papel, por un precio simbólico de 5 euros. Os deseo una buena lectura, en este formato híbrido entre la difusión desprendida y la autofinanciación... Salud...

El hilo del para siempre (Aminetou Haidar y el Sáhara)

En estos días teñidos en la prensa por el pulso de la activista saharaui Aminetou Haidar con el rey de Marruecos y el gobierno de España, no puedo evitar hacer un modesto y parcial repaso del tema, al tiempo que vierto también mis más sinceros sentimientos al respecto. El reto de Haidar pasa por trazar un puente entre su pueblo ocupado en el Sáhara Occidental y su pueblo exiliado en los campamentos de refugiados de Tinduf, una brillante acción que une simbólicamente dos órganos inseparables en su identidad, y que nunca deberían haber sido separados por el uso de la fuerza. Hace ya más de treinta años se produjo uno de los atropellos más brutales de la historia contemporánea —no es el único, desde luego...—. Un desalojo de dimensiones mayúsculas que se llevó a cabo con las frías herramientas de un pensamiento mezquino e imbécil, de ese al que le basta con vaciar el espacio y el territorio humanos —mediante bombas, sangre, napalm y terror—, para llenarlo después con los elementos más apr...

Una hora tras el velo. Miles I

La magia de la memoria tiene estas cosas: un día descubres la música de un bajista poderoso, de ésos que se escuchan al fondo, porque a ti te gusta el sonido de los bajistas que se notan. Otro te sorprendes cuando surge la evidencia de que ya lo conocías sin saberlo, de que habías frecuentado su ritmo otras veces,  mientras mirabas a otro centro de atención. Más tarde, te dejas llevar por la nostalgia de intentar recuperar -como un turista- algunos instantes que en algún momento ya pasaron, y que ahora ves tan sólo como fantasmas recortados: tu anfitrión te invita a visitar meros recuerdos. Pero la memoria tiene estos reflujos. El día de la cita vas a ver y oír la adaptación renovada de tus recuerdos, otro cuento, interesante, aunque cuento, y te encuentras otra vez la vieja sombra encorvada escondida con suavidad entre los grandes volúmenes del escenario, el duende que da voz al devenir en la plataforma de lanzamiento de la música improvisada, la misma somb...