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Una hora tras el velo. Miles I

La magia de la memoria tiene estas cosas: un día descubres la música de un bajista poderoso, de ésos que se escuchan al fondo, porque a ti te gusta el sonido de los bajistas que se notan. Otro te sorprendes cuando surge la evidencia de que ya lo conocías sin saberlo, de que habías frecuentado su ritmo otras veces,  mientras mirabas a otro centro de atención. Más tarde, te dejas llevar por la nostalgia de intentar recuperar -como un turista- algunos instantes que en algún momento ya pasaron, y que ahora ves tan sólo como fantasmas recortados: tu anfitrión te invita a visitar meros recuerdos. Pero la memoria tiene estos reflujos. El día de la cita vas a ver y oír la adaptación renovada de tus recuerdos, otro cuento, interesante, aunque cuento, y te encuentras otra vez la vieja sombra encorvada escondida con suavidad entre los grandes volúmenes del escenario, el duende que da voz al devenir en la plataforma de lanzamiento de la música improvisada, la misma somb...

Alfons Freire. Phàrmakon. Los embalajes gastados

Hace un año tuve el grato placer de conocer a Alfons Freire : pintor, filósofo, editor. En los trabajos de Freire se aprecia el trazo de su pensamiento, la huella de sus ideas. Una de las series que más me llama la atención de su trabajo son sus óleos de cajas y embalajes. Cajas y envases en apariencia vacíos y descolocados en montones, como flotando en unas superficies de solidez etérea. La primera vez que las vi me vinieron a la mente ideas e imágenes de objetos de nuestra memoria, o de nuestros trasteros, que vamos coleccionando o almacenando y van quedando olvidados, degradándose con el tiempo, tan poco usados en nuestra vida cotidiana que su contenido se diluye hasta quedar menguado o en nada, con los bordes desconchados, doblados, llenos de polvo y decoloridos. Me vi frente a colecciones de cajas huecas, vacías y desgastadas, parecidas a osarios de aparentes cementerios de imágenes u objetos. En una conversación me indicó que la serie se lla...

Lecturas para un verano resistente

Perdonad mi silencio del último mes, pero me ha sido imposible escribir una sola línea. De todas formas, fiel a mi compromiso con el tiempo necesario de edición, querría compensaros haciendo una propuesta fresca y veraniega para los próximos días, en los que ya habréis terminado (o casi) con vuestros compromisos más urgentes del año. Seguro que, aprovechando los claros del bosque, algunos tendréis todavía un huequito para darle al pensamiento y a la crítica cultural y política. Os invito a visitar la página de la revista YOUKALI de crítica de arte y pensamiento. Esta revista electrónica ya lleva funcionando unos años y se ha consolidado como fuente interesante de textos de pensamiento, literatura, política y filosofía. De hecho, dispone ya de 7 números online con artículos para descargar y leer (imprescindible para una necesaria lectura detenida). Toda un joya para nómadas y críticos argumentados del mundo contemporáneo en la que he tenido el inmenso honor de participar, en el últi...

Tierras IV

Palestina, la veritat asetjada. Testimonis i reflexions per una pau justa Xarxa d’enllaç amb Palestina Últimamente he podido asistir a la proyección de un documental que aporta una visión directa de la cotidianidad de los territorios ocupados de Palestina, de su particular represión, sus consecuencias y sus efectos reales. Me ha parecido muy interesante y clarificadora la forma de tratar el problema: la falta de paternalismo y la ausencia del típico tono idealista de la causa, que a veces la presenta como una inequívoca lucha que no cuenta más que con la voluntad heroica de los palestinos, y no con la realidad cotidiana de unas personas que constituyen su propio día a día en una lucha desigual. Es heroica la resistencia de este pueblo, pero su capacidad de construir en ella una realidad donde poder vivir y seguir luchando es un ejercicio de inteligencia y de corazón más potente si cabe, y del que los europeos podríamos aprender mucho. Debemos ...

Sicko. Michael Moore (2007)

Supongo que casi todo el mundo habrá visto ya la última propuesta de Michael Moore. ¡Cielos, qué miedo! Aplausos para él, y dos palabras: sencilla, de una claridad diáfana. No hay mucho que decir, sólo una rápida reflexión: oscarizado o no, considero que todavía aporta genialidades, en este caso la idea de buscar un argumento como la sanidad para dar en el clavo de todo un sistema que es el falso ejemplo de democracia, libertad y racionalidad en el mundo. ¿Qué se puede esperar de un sistema individualista, si no es que, justo en el punto en que se necesite ayudar a alguien que lo requiera, se le niegue a éste la ayuda? Precisamente ésa es la cúspide del capitalismo, el punto en que sólo se pueda llegar a salvar el que tenga más dinero, es decir, el que tenga la suficiente suerte y capacidad de corrupción como para mantener el bolsillo cubierto y tener así lo que en otros sitios se consideran derechos fundamentales, como la sanidad y la educación. Nos venden esa libertad como la panac...

Tierras III. Tebraa (Sáhara)

Tebraa, retratos de mujeres saharauis. Colectivo de directoras andaluzas En los últimos tiempos le he dedicado demasiado interés a deconstruir lo imaginario que nos envuelve, a la hipocresía de la ficción; en ese vuelo pendular cada vez se me iba quedando más difuminada la gravedad de la tierra, el espacio de posibilidad de la materia y la vida, no ya sólo en el choque o abandono de nuestros mundos difusos, en el suelo yermo de los buldozers sin cerebro de los ilusionistas, sino en la insospechada caída de las semillas del pasado, con su sentido daño, donde puedan surgir pequeños brotes de algo que se junta. En efecto, a diferencia del colonizador trasplantado, el expulsado tiene la posibilidad de encontrar similares tierras fértiles, a pesar de las heridas de su memoria, porque le cabe la opción de buscar parecidos, de encontrar tierras familiares, terrenos donde recuperar los restos de las crisis (Al margen de la necesidad de exhibir las cicatrices de su memoria ante los jarrones ...

Tierras II

La sal de este mar, Annemarie Jacir (2008) La llamada necesaria de la memoria lanza de regreso a una joven brooklynesa de origen palestino a Jaffa, pueblo donde antes de la nakba sus padres tenían unas tierras y un hogar que hoy son propiedad de una casual ciudadanía israelí. La espiral de ese retorno encuentra la desaparición de sus raíces bajo un suelo de hormigón, parcheado con grandes espacios, campos y solares de tierra removida en que conviven el hierro oxidado, los restos orgánicos y las baldosas de un pasado a todas luces documentado y documental. En esta película, me ha parecido ver que esa tierra revuelta y removida rompía las raíces de un pueblo para desaparecerlo y tapar la posibilidad de su pasado, y no sólo para forzar el éxodo de su cuerpo , sino para asentarse sobre el espacio vacío de su ausencia completa. He visto también a ese otro pueblo que ha suplantado su espacio y que ha sido transplantado en su lugar, ése que no consigue echar raíces tras erradicar...